La galería baja

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La galería baja desarrolla, a lo largo de todo un recorrido longitudinal, las diferentes culturas materiales de los cazadores coleccionistas que se suceden de -400.000 a -10.000 años. El espacio, dividido por la arquitectura en diferentes periodos (Paleolítico antiguo y medio, Paleolítico superior, final de Era Glaciar...) está estructurado por la gran vitrina del “paso del tiempo”.

Verdadera “espina dorsal” de la galería baja,
el paso del tiempo superpone cuatro largas bandas, divididas en unos cincuenta módulos métricos, que simulan la malla del tiempo. Aunque la banda inferior esté dedicada al entorno, las tres otras incluyen, en cada módulo, conjuntos industriales y fáunicos, seleccionados de forma estadística, para cada capa arqueológica.

El recorrido transversal, en correspondencia con el paso del tiempo, permite seguir la evolución de las culturas, los primeros utillajes, primero líticos y después óseos, su especificación, resumiendo su adaptación a los cambios climáticos, en particular las épocas glaciares que tienen una evidente repercusión en el entorno botánico y la fauna, de la que dependía directamente la supervivencia de las poblaciones paleolíticas.

Para cada cultura, el visitante dispone de una suma de informaciones que tratan aspectos materiales (tipología, tecnología de herramientas y de armas), pero también paleoetnográficos (antropología funeraria y organización social, actividades de adquisición, expresión simbólica...) y también paleomedioambientales (puntos fauna).

 

Para más información sobre “El paso del tiempo”

 

Verdadera “espina dorsal” de la galería baja, el paso del tiempo superpone cuatro largas bandas, divididas en unos cincuenta módulos métricos, que simulan la malla del tiempo.

Aunque la banda inferior esté dedicada al entorno, las tres otras incluyen, en cada módulo, conjuntos industriales y fáunicos, seleccionados de forma estadística, para cada capa arqueológica. Al normalizarlos así, son comparables término a término. Estas bandas constituyen, en cuanto al utillaje (resumido en una decena de tipos de función), las respuestas del hombre paleolítico, a las obligaciones del entorno.

La banda inferior presenta las oscilaciones climáticas que marcan el Pleistoceno e ilustra sus consecuencias, en cinco tablas de síntesis del entorno vegetal y tres reconstituciones del paisaje local, bajo diversos climas.

Apoyándose únicamente en la fauna cazada por el hombre paleolítico, la banda fáunica aporta también su contribución al enfoque medioambiental, señalando la presencia de animales fríos (ovibos, reno, saiga…) o más templados (ciervo, bovino…).

La tercera banda resume las secuencias de grandes yacimientos de referencia, cuyos ensamblajes industriales están fechados de forma relativa, por su posición estratigráfica.

La banda superior reúne conjuntos de orígenes diversos, que han sido el objeto de una datación absoluta.

El recorrido transversal

 

En correspondencia con el paso del tiempo, el recorrido transversal permite seguir la evolución de las culturas: los primeros utillajes, primero líticos y después óseos, su diversificación, su especialización, resumiendo su adaptación a los cambios climáticos, en particular durante las épocas glaciares que tienen evidentes repercusiones en el entorno botánico y la fauna, de la que dependía directamente la supervivencia de las poblaciones paleolíticas.

Para cada cultura, el visitante dispone de una suma de informaciones que tratan aspectos materiales (tipología, tecnología de herramientas y de armas), pero también paleoetnográficos (antropología funeraria y organización social, actividades de adquisición, expresión simbólica...).

 

Se abarcan así mismo:

-Las primeras huellas de instalaciones humanas en el Suroeste de Francia (“Los Primeros Aquitanienses”)

-La forma de vida de las poblaciones de Neandertales (“La Era de Neandertal”)

-La llegada del hombre moderno (El Paleolítico superior”…)

-Las culturas del Paleolítico superior (Auriñaciense, Gravetiense, Solutrense, Magdaleniense)

-El final de la era glaciar…


De forma paralela, “puntos fauna” ofrecen regresar a las condiciones medioambientales de cada periodo, mediante un recorrido inédito, basado en una presentación didáctica con:

-esqueletos remontados (Bisonte, reno, antílope, saiga)

-moldeados (una guarida de hiena, un rinoceronte lanoso)…


Al final del recorrido, tras una evolución del Neolítico y de la Edad de Bronce, se ofrece un enfoque de la evolución morfológica de los paisajes regionales, completada por una síntesis de la organización territorial, en los tiempos prehistóricos, mediante una maqueta multimedia.